6 Octubre 2009
Había una vez una cometa (barrilete) muy hermosa. La hicieron con mucho esmero y amor, era resistente, única y capaz de volar a alturas inimaginadas por sus creadores. Cierta vez se topó con un pequeño cuervo, -de esos que si los crías te sacan los ojos- y de inmediato se atrajeron tanto que volaron por un tiempo juntos y felices. Pero como desde que destino despertó la felicidad no es eterna, cierta vez que el cuervo quiso seguir explorando el inmenso azul del cielo con su nueva compañera, se dio cuenta que no podía llevarla consigo. Trató y trató el pobre cuervo de que la cometa se librara de sus ataduras (que la mantenían sujeta a los juegos de los niños que la fabricaron), pero todo fue en vano, la cometa temía la inmensidad del límpido espacio de la bóveda celeste.
Triste y desconsolado se fue el cuervo, y cada vez que ve a una cometa (nunca tan hermosa como de la que se enamoró) decide mejor irse lejos, y disfrutar de la soledad de las nubes, las caídas de Sol y la hermosura de Luna.
servido por Juan Carlos
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4 Julio 2009
Dedicado al cerebro de una chica que no conozco y de la cual surgió la materia prima para este cuento.
¿Que por qué ya no hay tantas obras de arte como antes? Es una rara historia...
Hace algún tiempo, alguien común y corriente, que tal vez se llamaba Marcos (tal vez no) se enamoró de una obra de arte realmente única y se la llevó a su casa.
Fue tanto el amor por su obra de arte que Marcos -joven en ese entonces- le fabricó un marco para que, según él, no se deteriorara con el paso del tiempo. A los allegados de Marcos que conocían su tesoro, les gusto tanto la idea del joven enamorado que le encargaron marcos para sus obras de arte (en ese entoces había muchas, reinaba la "genuinidad").
Pero Marcos hizo todos los marcos de un solo tamaño, -del suyo, claro-, y como cada obra era única, a alguna les quedaba muy corto, a otras muy ancho, muy largo, etc. Y fue allí cuando la estupidez humana apareció en la mente del tonto homínido. Todos empezaron a mutilar sus obras de arte para que quedaran bien en los marcos. Y entonces se empezó a ver esculturas mutiladas, sin brazos, piernas, hechas pedazos, pero eso si, bien enmarcadas, estereotipadas.
A partir de alli empezo a morir lo genuino, todos los artistas fabricaron en tamaños "estandar", por que era lo que se vendia, lo que anunciaban por televisión, radio y demás con tal de tener todo bien enmarcado, encuadrado -ya no obras de arte, sino productos vacios y con espíritu alquilado-.
Aunque por fortuna sobreviven unos cuantos rebeldes que no enmarcan a nadie, buscan obras de arte genuinas, que ahora -antes no era así- como toda cosa apreciada, son muy escasas.
Epílogo
Cuentan que Marcos -ya no tan joven en este entonces- hizo fortuna con su empresa fabricadora de marcos: "IVDEMEMMHPRE" (Industria de Vanidades y Demás Mentiras Hechas en Madera, Metal y otros Materiales Precios. Y llegó a ser tanto la demanda que tienen sus marcos que trabaja noche y día tratando de cumplir con los pedidos, mientras su tesoro tan preciado -su obra de arte, claro está- es observado por muchos, menos por él.
servido por Juan Carlos
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6 Junio 2009
Fragmentos del diario encontrado junto al cadaver de un hombre aún no identificado...
¿Nunca has sentido que las palabras, al salir de tu mente, pierden su significado real? Eso es lo que me pasa en este momento. Estoy pensando algo. Sintiendo algo, pero a medida que escribo, ese sentimiento va perdiendo su significado, se va muy lejos, para volver a atormentarme en toda su magnitud solo al dejar el lápiz. Tal vez es por eso que escribo. Aunque concientemente lo hago con la esperanza de agradar a alguien en este mundo vacio. Tal vez escribo para escapar de las sombras que rodean mi alma.
A la primera la conocí hace algunos años. A pesar que la queria, no recuerdo mucho ya de ella. No puedo decir que la amara. Después de aquellos ojos azules tan lejanos ya, no podría amar a nadie más. En realidad me agradaba estar con ella porque me recordaba a alguien, alguien que se llevó algo y jamás lo devolvio. Se que eso es ridículo, una gran mentira, pero no se exactamente como decir que algo en mi dejó de existir. Pero con ella realmente creí que lo encontraría de nuevo. Cada ves que soltaba un "te quiero", ¡creia estar tan cerca! Pero al verla a los ojos miraba solo sombras moviendose en una oscuridad terrible, desoladora. Tal vez por eso la maté, no lo sé exactamente, tal vez fue por eso o talvez porque estoy loco. Tal vez es mi destino, mi trabajo en esta burbuja que nunca estalla. Talvez. Talvez. ¡Maldita palabra! "Talvez algún día" escucho en mis pesadillas. "Talvez algún día", terrible frase que yo mismo invente y que me atormenta noche y dia, ¡simpre que recuerdo el azul de sus ojos!
Fue en ese instante en que me dijo el último "te quiero", cuando viendola, comprendí mi destino. La aliviaría a ella, en ese momento, de cargar con este mundo de mentiras. A ella. ¡A todos! Aunque eso es la peor mentira. ¡A mi mismo! ¡También a mi mismo!
Tengo sueño, debo descansar, mañana será duro el trabajo. El sentimiento esta disipandose, ocultandóse. Esta siendo destruido por la fuerza de las palabras sin sentido. Se que no me entienden, nunca lo harán.
servido por Juan Carlos
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26 Enero 2009
Jajajaja -se reia Julián- éste ya no aguanta más...
Eran las doce del mediodía de un día cualquiera de 1982. La ciudad, ya lejos, solo dejaba oir un leve murmullo interrumpido a veces por el ruido de los automóviles que pasaban por la carretera, a un centenar de metros del lugar. Julián, con una botella de cerveza en mano, solamente se dedicaba a dar órdenes a los otros tres uniformados, subalternos suyos, y de vez en cuando una que otra broma en tono depectivo al torturado.
-¡Y no que tan gallo pues! ¡Aqui te encontraste con tus meros tatas!
-Jefe -se acercó uno de los de azul- ya va siendo hora que terminemos, acuérdese que se nos fregó el carro y tenemos que salir a la carretera a que busquemos como regresamos la patrulla.
-Vos dejate de babosadas que yo voy a ir, seguí con lo que estás haciendo -contestó Julián- y cuidadito con no hacer bien el trabajo cerotes.
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El silencio se mantenía en ese momento en el carro, las bromas que se hacian entre sí hace un par de horas habian desaparecido por completo debido a la preocupación. Ellos sabian más que nadie que ese lugar era peligroso, por lo que iban con mucho cuidado, atentos a lo que pasara a su alrededor. En eso surgió de entre unos matorrales, casi de la nada, una figura humana.
-Mirá vos... ¿será aquel?
-No, tené cuidado
-No tiene uniforme...
El conductor del auto, sin decir palabra alguna, se detuvo unos metros adelante del personaje de a pie, que además de parecer bastante cansado les hacía señas con el dedo pulgar en alto, moviendo la mano de arriba a abajo, clara señal de que necesitaba que lo llevaran a algún sitio.
-¡Buenas! Viera que se me pincho la llanta y no tengo de repuesto, ¿me llevarían a la ciudad a traer una?
Cruzaron miradas por un instante, lo examinaron minuciosamente por un par de segundos, y tras evaluar que no presentaba ninguna amenaza aparente, aceptaron llevarlo a la ciudad, que estaba a menos de 5 kilometros de donde se encontraban.
-¿Y qué, mucho calor no?
-Si viera, y por donde nos quedamos, ni un árbol para hacer sombra.
Poco a poco el ambiente se fue suavizando, el nuevo pasajero era bastante conversador. Bastaron unos minutos para que se desarrolla una plática amena, llena de bromas, chistes y más. La ciudad se dejaba ver a lo lejos, quizás una media hora y todos habrían llegado a su destino sanos y salvos. Pero de pronto y sin que el nuevo pasajero se diera cuenta, la tensión se apoderó de nuevo del lugar. Entre plática y plática, el nuevo les había contado su profesión... era policía.
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¡Bueno! -dijo Julián, entre broma y en serio- después de tres horas de arduo trabajo, te vamos a dejar descansar cerote. Gracias por todo, no tengas la menor duda que vamos a usar la información que nos diste como corresponde -alargó la mano para darle una cerveza- tené, no está fría pero es lo mejor que tenemos.
Al ver que no la recibía, la estrelló a escasos centímetros de la cara de Esteban, que ni se movió de lo cansado que estaba tras cuatro largas horas de golpes. La fuerza no le alcanzó para nada más que hacerle una mueca de desprecio a Julián, que se alejaba entre los matorrales hacia la carretera.
-Terminen pues, voy a ver quien nos jala, como les prometí.
Cinco minutos después Julián escuchó un disparo a poca distancia y se imaginó como los sesos de Esteban estarían desparramandose en ese preciso instante, sobre el monte, en las afueras de la ciudad, a pocos metros de donde él estaba.
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En el interior del automóvil, Julián seguía platicando animadamente, el alcohol lo hacía sentirse bastante alegre a pesar del calor que, según el, habia bajado el ánimo de sus acompañantes. Con el afán de que volviese la plática tan animada de hace algunos momentos, decidió contarles algo que los animara a hablar sobre el tema más candente de la época. La comidilla de toda reunión social que, sin duda, les despertaría de nuevo el interés.
-Como les decía, el chance de policía es bien grueso, asi en confianza, un ratito antes de que me dieran jalón, estabamos haciendo un trabajito ahí metidos en el monte...
Conciencudamente y animado por las cervezas que se habia tomado a mediodía, les refirió con lujo de detalles la tortura y ejecución de un guerrillero -Esteban se llamaba, creo -que, según información confidencial, había participado en los recientes ataques a sitios estatales, principalmente del ejército y la policia, realizados pocos dias antes.
Derrepente el conductor paro bruscamente, los tres se bajaron del carro, Julián solo sintió que lo jalaban. Cuando se dió cuenta tenía frente a él a uno de sus acompañantes, un muchacho como de 25 años que sostenía un arma, apuntándole directamente a la cabeza.
Ese muchacho era el hermano de Esteban.
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-El jefe ya no vino -comentó Julio-saber si se quedo chupando...
Eran las seis de la tarde de un día cualquiera de 1982. La ciudad, ya lejos, empezaba a iluminar la noche con sus pequeñas estrellas artificiales colocadas en cada esquina. La carretera, a un centenar de metros, se encontraba como muerta, transitada únicamente por pequeños animales y bichos de monte. En un pequeño camino de terracería se encontraban tres personas adentro de una patrulla, con el radio encendido y las ventanas arriba por los zancudos -si no estuviera la radio encendida, tal vez habrían escuchado a lo lejos un disparo, hace unas horas- esperando a que llegara el jefe.
-Con lo que es de bolo no sería raro.
-Bueno, si no viene en 15 minutos, nos vamos a la mierda muchá.
En ese momento vieron a poca distancia luces de linterna, tres personas se abrian paso a travéz del monte hacia la patrulla.
-¡Al fin! ¿Que putas jefe? ¡Si quiere venía mañana!
Pero el jefe no contestó. La alegría se va transformando poco a poco en incertidumbre, y al ver a tres desconocidos, apuntandoles fusiles en mano, se transformó en estupor. Sus armas están lejos, no hay tiempo ya de defenderse.
En la sombra solo se ven rostros llenos de ira, personas con deseo de desquite, manos dispuestas a vengar la sangre derramada de un amigo.
servido por Juan Carlos
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20 Enero 2009
Tic tac, tic tac... suenan impasibles las agujas del reloj en sus orejas... tic tac, tic tac... cantan, a veces alegres, lloran, a veces tristes, dependiendo quien las oiga en su eterno ir y venir por su mundo tan pequeño... tic tac, tic tac... un mundo de doce horas... tic tac, tic tac...
Poco a poco va llegando la hora... el deseo pronto lo hará su presa, ese deseo incontenible que inspiran las hembras todas sus noches, noches de golpes, rasguños, cortadas que casi le llevan la vida, y de vez en cuando, muy de vez en cuando, el trofeo de un amor fugaz, efímero.
Pero esta noche no... las caricias lo detienen... manos que desde hace mucho tiempo no lo tocaban hicieron que el tiempo desapareciese para él, que no escuchase el cansado cantar del reloj en ese lugar que por ratos llamaba su hogar.
Pero esta noche se quedaría.
Las caricias de su amo lo detienen, lo hacen olvidar y recordar a la vez...
Esta noche le faltará un personaje a la jauría de gatos nocturnos de algún barrio cualquiera, esta noche se quedará en casa.
servido por Juan Carlos
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6 Junio 2008
¡Extracto de ajo! ¡compre su extracto de ajo! endurece sus uñas, le crece el pelo, ¡le arregla la vida! ¡compre su extracto de ajo!-grita a pleno pulmón el vendedor de artículos colombianos. ¡Olvide sus penas con el increible extracto de ajo! su novia lo dejó? nadie le hace caso? lleve barato su extracto de ajo! Aceptamos cualquier tipo de pago! aceptamos tarjetas de credito, visa, master card, etc. Lleve su extracto de ajo- sigue el vendedor de artículos colombianos.
La gente se junta a su alrededor, algunos prueban el producto, y quedan extasiados, vuelan a otros mundos, miran otros universos, conocen el nirvana, la iluminación, la resurreción, y a lo lejos se escucha: compré su extracto de ajo! la primera muestra gratis, barato el gramo, compre su extracto de ajo!
Me acerco por curiosidad, solo por saber que es pido una muestra gratis, y viajo, voy a la luna, a sus ojos, la abrazo, la beso, digo lo que nunca dije. No quiero regresar, lo dejo todo, ya no existo, me piden que regrese, pero ya no puedo, es un viaje sin regreso, ya no quiero, vivo en sus inalcansables ojos, y pido más y mas...
Se cayó un polvo blanco en mi camisa, lo miro con terror, con tristeza. Limpio mi nariz con los dedos que no siento, y a lo lejos solo escucho los gritos a pleno pulmón del vendedor de articulos colombianos.
servido por Juan Carlos
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30 Marzo 2008
Mambrú se fue a la guerra, que dolor que dololr que pena, Mambrú se fue a la guerra, no se cuando vendrá, do, re, mi, do, re, fa, no se cuando vendrá.
Hace aproximadamente 30 años que Mambrú, enlistado en el ejército de Sueñópolis para combatir en la "Guerra de los Castillos en el Aire" desaparecio sin dejar rastro alguno.
Sus familiares, las notas músicales do, re, mi, do, re, fa, lo han estado buscando infructuosamente desde aquel momento, sin contar con el apoyo de las autoridades ni del ejercito de Sueñópolis.
Según sus familiares y algunas fuentes castrenses que solicitaron el anonimato, Mambrú fue capturado y torturado por el ejército de La Tela de La Araña durante la Guerra.
Niegan desaparicion forzosa.
Los Elefantes que se columpiaban en la Tela de la Araña, niegan rotundamente que Mambrú haya sido secuestrado por miembros del ejército del vecino país, durante el conflicto armado que afecto ambas naciones. "Es totalmente falso que Mambrú haya pasado las fronteras de la Tela de Araña, y más aún que haya sido capturado y torturado" aseveró Dumbo, jefe del Consejo Vitalicio de Elefentes de dicho país.
servido por Juan Carlos
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25 Enero 2008
Se posó una vez una hermosa mariposa de bellos colores a la sombra de un jardín. Quiso la suerte que un abedul la observara y se enamorara de ella. Era tan especial, que el desdichado, sin entender bien lo que pasaba, olvido decirle lo enamorado que estaba.
Voló la mariposa y quedose el abedul soñandola, con la esperanza de volver a verla algún día.
servido por Juan Carlos
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